Salvaba horas en
el deshielo de otras manos
nadaba a contracorriente de
la muerte
desvivía palabras donde el
café
ya estaba frío
ninguna noche fingió no verlo
acodado al cariño
gato sucio en el rincón más cruel
del hambre
las manos hundían la basura hasta
el silencio raído de
los codos
no hubo en sus ojos negros otro
alquitrán
se pavimentó el corazón hasta
el humo que lo durmió de
cara al presente
apenas alcohol para respirar más
paz
nadaba a contracorriente de
la vida
perro flaco en el escalón más bajo
del olvido
Alejandro Marticorena
15/4/03
Café Aromi (Flores)